El método Marie Kondo llega a tu alacena… y a tu alimentación

  • Con cuatrosencillos pasos, basados en la mundialmente conocida comoLa reina del orden”, tu dieta cotidiana puede sermás saludable y equilibrada

La nutrióloga Ana María González, certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos, explica cuatro consejos para llevar una dieta balanceada y saludable al aplicar los conceptos de Marie Kondo en tu alimentación diaria. 

  1. Elecciones inteligentesEs importante sacar de nuestra cocina todo aquello que no utilizamos, comenzando por los alimentos que ya no sirven, que no nos gustan o que no aportan ningún valor a nuestra alimentación. Puedes empezar con tu alacena y refrigerador. Desecha lo que haya caducado y, de lo que quede, identifica qué es lo que realmente le da valor a tu alimentación y te gusta comer.  

Elimina por ejemplo ingredientes que hayas comprado una única vez para alguna receta especial. Revisa que tengas comestibles de todos los grupos de alimentos: muchas verduras y frutas; cereales integrales y leguminosas, y alimentos de origen animal, prefieriendo los bajos en grasa como cortes magros, pescados, lácteos descremados, etc. Deshacerte de ciertos alimentos no significa que no los vuelvas a consumir, más bien, equivale a sacarlos de tu día a día y reservarlos para determinadas ocasiones. 

  1. Orden estratégico. Esto te ayudará a cumplir tu meta de tener una dieta saludable. Pon las frutas y verduras en recipientes de cristal y a la altura que sea lo primero que veas. También ten a la mano alimentos sanos como pechuga de pavo, lácteos descremados, bebidas bajas en calorías, etc. Así, cuando abras ya sea la alacena o el refrigerador en busca de algún refrigerio o bebida, los elegirás con más facilidad. 
  1. Aprende a planear. Si planificas un menú al inicio de la semana, podrás comprar únicamente lo necesario para preparar la comida de esos días. Con ello, evitarás alimentos vencidos en tu despensa, minimizarás los desperdicios y reducirás las posibilidades de comer antojos fuera de tus comidas establecidas, recuerda que pueden ser desayuno, comida y cena, y dos refrigerios. 
  1. Dale prioridad a tus gustos y tu tiempo. Al planear tus menús semanales, sé realista sobre lo vas a consumir. Descarta aquellos alimentos que no disfrutas y considera el tiempo que tienes para comprar y cocinar. Si hay un día en que llegarás más tarde a casa, planea alimentos más sencillos, mientras que, el día que sabes que tendrás más tiempo, puedes optar por platillos más elaborados. También puedes dedicar un día a dejar por ejemplo fruta y verdura picada o a preparar otros platillos que puedes congelar. De este modo, podrás comer saludablemente sin que esto se convierta en una carga o un disgusto. 

Con los tips anteriores tendrás los alimentos más saludables y ricos a tu disposición. Esto te hará la vida más fácil e, incluso, te ayudará a reducir el estrés del día a día, y evitará que experimentes la ansiedad por comer cualquier cosa. Tu salud se verá beneficiada al alimentarte de forma equilibrada, sin recurrir a un menú improvisado.         

Deja un comentario