Lentejas, garbanzos y vitamina A, parte de los alimentos que mejoran la audición

  • En opinión de la Dra. Martha Vidal, especialista en Audiología, Foniatría y Otoneurología, los beneficios de patrones dietéticos saludables que incluyan una mayor ingesta de nutrientes específicos como los carotenoides beta-caroteno y beta-criptoxantina (que se encuentran en la calabaza, zanahoria, naranja y otras frutas y verduras), y folato (presente en legumbres, verduras de hoja verde y otros alimentos) están asociados a un menor riesgo de pérdida auditiva

Así como existen dietas para bajar de peso, disminuir niveles de colesterol, azúcar y triglicéridos, también las hay para mejorar la audición. De esta forma, alimentos como cereales, legumbres, garbanzos o lentejas ayudan a fabricar glóbulos rojos que favorecen el sentido del oído, así como la vitamina A que resulta beneficiosa para la salud del oído interno porque ayuda a la formación y mantenimiento de tejidos blandos y óseos, afirmó la Dra. Martha Vidal, especialista en Audiología, Foniatría y Otoneurología.

La especialista, quien también forma parte del equipo de Capacitación de Starkey, líder en la fabricación de tecnología auditiva, señaló que el consumo de ciertos nutrientes y vitaminas pueden retrasar y/o prevenir futuras pérdidas auditivas y, por el contrario, la falta de consumo de ciertas vitaminas puede provocar infecciones de oído, tanto en adultos como en niños, así como enfermedades más graves en el oído a largo plazo.

Consumir antioxidantes, vitamina B3 + vitamina B6, así como vitamina B3, vitamina B6, vitamina B12 + vitamina B9 es indispensable para contar con una mejor audición.

Por ejemplo, explica que las personas que consumen dos o más porciones de pescado con Omega-3 por semana son un 42% menos propensas a desarrollar presbiacusia, si se les compara con aquellas que no comen pescado normalmente.

Los beneficios de patrones dietéticos saludables que incluyan una mayor ingesta de nutrientes específicos como los carotenoides beta-caroteno y beta-criptoxantina (que se encuentra en la calabaza, zanahorias, naranjas y otras frutas y verduras), y folato (presente en legumbres, verduras de hoja verde y otros alimentos) se asociaron con un menor riesgo de pérdida auditiva.

Por lo anterior, la Dra. Vidal destaca la importancia de cambiar los hábitos de alimentación y el estilo de vida, desde que se es joven, para prevenir la pérdida auditiva o retrasar su avance y mucho más si se toma en cuenta que conforme se envejece, el sentido del oído va disminuyendo. En general, una dieta adecuada ayuda en muchos aspectos de la salud al reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, hipertensión, diabetes, accidente cerebrovascular y muerte, favoreciendo un envejecimiento saludable.

De hecho, en opinión de profesionales de la salud, al aumentar los niveles de salud cardiovascular, se incrementan los niveles de sensibilidad auditiva porque existe un vínculo entre el sistema cardiovascular y la capacidad funcional de los órganos y tejidos en el oído interno.

Entre las recomendaciones saludables que deberán acompañar una dieta saludable, la Dra. Vidal menciona:

  • Dormir mínimo ocho horas
  • Hacer ejercicio por lo menos 30 minutos diarios
  • No fumar
  • Practicar juegos mentales para incentivar el cerebro porque éste juega un papel muy importante en el procesamiento de la información de sonido que reciben los oídos. Un estudio reciente realizado por la Universidad de Pennsilvania indica que existen vínculos entre la pérdida de la audición y las enfermedades mentales, como la ansiedad y la depresión.
www.starkey.com.mx

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