El tratamiento de la obesidad más allá de los propósitos de Año Nuevo

Por Edurne Sandoval Diez, gerente médico en Johnson & Johnson Medical Devices

Estamos comenzando un año nuevo, y como es común entre los mexicanos, una gran número incluye entre sus propósitos el retomar la actividad física, mejorar sus hábitos alimenticios y bajar de peso; sin embargo, este último no debe tomarse a la ligera, ya que el sobrepeso deriva de la enfermedad llamada obesidad, por lo que reconocerla como tal y darle la importancia que tiene, es fundamental para que, de la mano de profesionales de la salud se le dé el tratamiento adecuado, tomando en cuenta factores externos e internos de forma particular en cada caso.

La obesidad representa uno de los desafíos de salud más importantes para la humanidad en nuestro tiempo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que el número de personas con exceso de peso se triplicó en todo el mundo desde 19751, y hoy, más de 650 millones de personas padecen esta condición que reduce la calidad de vida y aumenta el riesgo de padecer múltiples enfermedades2.

Para encarar este problema, la OMS clasificó oficialmente a la obesidad como Enfermedad no Transmisible, en su asamblea de 2011, y subrayó que existen factores genéticos, ambientales, psicológicos y socioeconómicos que influyen en la aparición del padecimiento3. Esta declaración tuvo un efecto positivo porque puso en marcha un cambio de mentalidad que puede ayudar a desmentir la creencia de que la obesidad surge por un problema de conducta.

Para tener aliento en este esfuerzo vale la pena ver los resultados positivos que ya comienzan a reportarse. Por ejemplo, un metaanálisis publicado en 2019 en la revista Clinical Obesity4, revisó datos de 35 investigaciones con pacientes de diferentes países y documentó que gracias a que se reconoció a la obesidad como una enfermedad, se han desarrollado modelos de atención cada vez más individualizados, en los que los profesionales de la salud tienen que indagar y comprender qué es lo que motivaría al paciente a hacer cambios, al mismo tiempo que reconocen los desafíos que podrían impedir la reducción de peso.

El mismo análisis comparativo de 35 estudios concluyó, que, los pacientes que viven con obesidad y logran perder peso perciben beneficios en diferentes áreas de su vida, como: el control de otras enfermedades asociadas, mejoran sus interacciones sociales y mantienen una sensación de bienestar y reconocimiento propio.

El cambio de mentalidad entre pacientes y profesionales de la salud es gradual, y una de las razones por las cuales es indispensable que todos reconozcan a la obesidad como enfermedad, es porque así se puede comenzar a hablar de ella en el consultorio.

Un estudio hecho en 2019 por científicos de 11 países, sobre la dificultad para abordar la obesidad como un problema de salud, encontró que 48% de los pacientes se siente muy motivado para bajar de peso, pero en el consultorio o centro de salud, 68% tiene dificultades para abordar el tema por temor o vergüenza y prefieren esperar a que el profesional de la salud sea quien lo mencione5.

Reconocer esta enfermedad contribuye a que el tratamiento tenga un abordaje clínico, ayuda a darle un régimen puntual a los pacientes e impulsa la conversación natural del tema sin cortapisas con los médicos, ayudando a que muchas personas que la padecen puedan darle el seguimiento necesario sin ningún tipo de miedo o vergüenza.

En la actualidad se están perfeccionando las guías de manejo terapéutico de pacientes con obesidad, pues existen guías con hasta 80 opciones de recomendaciones para diseñar terapias individualizadas que combinen, según el caso, dietas, actividad física, atención psicológica, uso de fármacos y cirugía bariátrica6.

En este último campo, se han tenido innovaciones altamente especializadas que la han convertido en una alternativa de tratamiento segura y duradera para la obesidad y comorbilidades asociadas. Sus beneficios se extienden más allá de la pérdida de peso. Todos estos avances permiten realizar intervenciones menos invasivas y reducen el riesgo de infecciones y complicaciones posoperatorias.

En muchas culturas se piensa que una mujer o un hombre tiene exceso de peso porque quiere, y se les señala con etiquetas degradantes como: perezosos, descuidados o débiles de carácter. Es por esto, que es necesario un esfuerzo internacional de comunicación y educación para eliminar estigmas y entender que la obesidad es una condición compleja con muchos contribuyentes causales, incluyendo muchos factores que están más allá del control individual7.

Hay mucho trabajo por hacer en términos de comunicación sobre el tema, el primer paso es reconocer a la obesidad como una enfermedad y eliminar los malentendidos que existen a su alrededor para motivar a los pacientes a buscar el tratamiento con especialistas en este campo.

Referencias

  1. NCD Risk Factor Collaboration (NCD-RisC). Worldwide trends in body-mass index, underweight, overweight, and obesity from 1975 to 2016: a pooled analysis of 2416 population-based measurement studies in 128·9 million children, adolescents and adults. Lancet 2017;390:2627-42.
  2. Organización Mundial de la Salud. Obesity and overweight. Available in: https://www.who.int/newsroom/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight Date last access: 21/10/2021
  3. Organización Mundial de la Salud. Obesity and overweight. Available in: https://www.who.int/newsroom/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight Date last access: 21/10/2021
  4. John Fastenau, Ronette L Kolotkin, Ken Fujioka, Maria Alba, William Canovatchel, Shana Traina. A call to action to inform patient-centred approaches to obesity management: Development of a disease-illness model. Clinical Obesity. 2019;9:1.
  5. Ian D. Caterson, Assim A Alfadda, et al. Gaps to bridge: Misalignment between perception, reality and actions in obesityDiabetes Obes Metab 2019;21:1914–1924.
  6. Sean Wharton MD (Et al). Obesity in adults: a clinical practice guideline. CMAJ 2020 August 4;192:E875-91.doi:10.1503/cmaj.191707.
  7. The Obesity Society. Obesity as a disease: A White Paper on Evidence and Arguments Commission by The Council of The Obesity Society. Obesity Review. 2008; 16: 1161-1177.
www.ethicon.com

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